Corazón-hadas. Corazón-nadas. ¿Corazonadas?
De corazón.
En La Corazonada, conecto.
Conecto con el cuerpo. Conecto con la intuición.
Mis manos, la artesanía y la materialidad son las bases.
La creación es la manifestación.
Rojo. Rojo que late, que pulsa. Rojo intuición, intuición
del corazón. Rojo que transforma.
Calor que moldea, creación que se manifiesta.
Me inspira la conexión material y la creación artística
desde la intuición. La Corazonada nace de esas
corazonadas inexplicables, donde el cuerpo y las manos
empiezan a pensar. Donde la materia y el hacer se
encuentran, creando vida a partir de un impulso
instintivo.
Es confiar en las corazonadas.
Es sentir elementos que crecen y conectan con el cuerpo.
Es permitir que las intuiciones fluyan, transformando el
pensamiento en obra, la energía en materia.
Mi corazonada es este proyecto. Una extensión de mi ser,
un compromiso con la intuición, el arte y la vida.
En La Corazonada, el proyecto se manifiesta en dos
formas: la joyería y el tatuaje. Yo soy la artista,
diseñadora y creadora, y cada pieza es hecha por mis
manos, guiadas por la intuición. La joyería, trabajada en
cera perdida y creada de manera artesanal, se convierte
en una extensión de la piel, un reflejo de las conexiones
profundas y las historias personales. El tatuaje, único y
eterno, graba en la piel intuiciones y momentos que el
cuerpo decide llevar para siempre. Ambos procesos son
rituales guiados por mi conexión con el arte, una forma
de honrar el cuerpo y la intuición, de vestirlo con
símbolos que laten con la vida y la creación.
Con amor, Natalia.
sigue tu intuición, escucha tu corazonada.